Quand l’amour ne marche plus!

Y me quedé estática…oyéndote susurrar palabras almizcladas a la persona más allá del celular, palabras tales como las que antes me dijeras a mí…y que hoy por ser hoy, ya no me pertenecen más.

Y sin embargo, he ahí la alianza que traicionas, aún se halla sorprendida en mi dedo anular. Y qué gracia se me hace el que hayas jurado amarme por toda la eternidad.

Así es como terminan los amores vanos, me digo casi con risa mientras enjuago las lágrimas bobaliconas que se resbalan por mis mejillas. Me has roto el corazón.

Me duele tan profundamente que no lo podrías imaginar, sin embargo más te vale el que recuerdes que yo te lo previne alguna vez…conmigo no hay vueltas atrás ni perdones. Si te quieres ir, te vas porque yo te boto.

Lo llevaba sospechando algún tiempo. Las caricias cesaron, los besos disminuyeron y había algo más…tu mirada que empozaba un secreto ajeno en el fondo de los momentos en los que me mirabas…y claro…en la sonrisa que evocabas cuando creías que yo no te observaba.

Y pese a todo, intenté rescatarnos. Lo hice. Y no podrás negarlo.

Me tragué varias veces la demanda, oculté el dolor de la angustia y apelé a mis mejores halagos. Y cuando aún así…solo te poseía unos segundos para notar que nada había servido, que solo me estabas utilizando, y que ya ni en la cama quedaba nada del hombre que me había dicho tantas veces que me amaba. Entonces recurrí al hablarte, “si tienes otra o te sientes atraído por otra…dímelo ahora antes de que sea muy tarde”…y lo negaste. Tan furioso y erguido, tan pagado de tu honra a la que yo ponía en entredicho.

E insistí, una y muchas más veces de las que mi herido orgullo podía soportar. Porque te amaba y esa era la máxima prueba que podía darte. El incienso a quemar a los pies del Cupido que nos flechara.

Pero ya no hay más, me desgastaste.

Y lentamente tus mentiras se desnudaban a traición de tus tontos errores, y fui recolectándolas. Llenando mi cáliz de dolor, alimentando mi rabia, fundamentando mi venganza.

Así que no escucharás la puerta cuando salga. No me buscarás hasta cuando me necesites y descubras que tus llamados son sin respuesta. Entonces sé qué rostro pondrás y extrañado intentarás llamarme, y entonces…el celular sonará en la bonita mesa de caoba del comedor de diario justo a  lado de mi dorada seña de un matrimonio roto. Te la dejo sin una nota.

Y no te preocupes, ya me verás pronto. Colgando de otro brazo, alegre como siempre. Porque así como tú te tiras a otra, ya alguien estará en el papel que jugabas tú en mí…y hey, yo no me demoraré ni un ápice en hacerlo encantadoramente público.

Advertisement

~ por Irethsue en 22 octubre 2010.

Una respuesta to “Quand l’amour ne marche plus!”

  1. Ajá!!…Aunque hoy mi cama esté vacía….Quizá mañana sea otra la visión…jajajajaja

    Saludos!!

Deja un comentario

Fill in your details below or click an icon to log in:

Logo de WordPress.com

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Cambiar )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Cambiar )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Cambiar )

Connecting to %s

 
Seguir

Get every new post delivered to your Inbox.